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Una decisión acertada

Ser voluntaria o voluntario en una ONG, una fundación o en cualquier tipo de colectivo se puede calificar, según mi experiencia, como un acto egoísta. Quienes lean estas palabras me tildarán de desequilibrada o, simplemente, de idiota. No temen por mi salud mental. Creo que no es el caso. La sociedad entiende el voluntariado como un acto generoso y solidario porque, tal como define el diccionario de la Real Academia, el acto voluntario se ejerce “por espontánea voluntad y no por obligación o por deber”. ¿Por qué razón hablo de egoísmo, entonces? La respuesta es clara y contundente. Cualquier persona que sea voluntaria, lo entenderá de inmediato. El voluntariado aporta mucho más al que lo ejerce que al colectivo al que presta servicio.

Quien decide dar parte de su tiempo a un colectivo tiene la gran suerte de elegir cuál será y de tener claro el porqué se decide por éste en particular. De entrada, en este mundo donde apenas tenemos tiempo de ser y de respirar, esto es un privilegio. Aquí tenemos ya el primer regalo.

Hay un segundo y no menos importante: el descubrimiento de las necesidades de cada uno de los miembros de este colectivo, que suelen ser muy alejadas de lo que una conocía o se figuraba. Este hecho lleva indefectiblemente a escuchar atentamente a las y los especialistas que trabajan con los integrantes del colectivo, a estar a su lado, a apreciar su labor y a apoyarlos en lo que una puede. De esto a integrarse en el equipo no hay más que un corto trecho que, para la voluntaria o el voluntario, le produce una honda satisfacción. Tener nuevos amigos es siempre muy gratificante. Ya hemos conseguido el segundo regalo.

Vamos a por el tercero, el que cala más hondo: comprobar que lo que una hace está redundando directamente, aunque sea en una proporción que pueda parecer pequeña, en la calidad de vida de todos o algunos de los miembros del colectivo elegido. Pero, este regalo tiene un añadido impagable: su cariño y la inmensa gratitud que le demuestran a una. ¿Es o no un acto egoísta decidir hacer un voluntariado? Os invito a ser muy, muy egoístas. Hacéis falta.

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