T. 966 661 529   
Centro de neurodesarrollo desde 1997
Hazte socio Dona

Recomendaciones en la Alimentación de la Primera Infancia (0-3 años)

El aprendizaje de hábitos alimentarios es un proceso de suma importancia durante los primeros años de vida ya que, además de aportar un buen estado nutricional y favorecer un crecimiento adecuado, ayuda a la adquisición de hábitos saludables para la edad adulta.

Cada etapa de la vida tiene sus peculiaridades y necesidades a las que hay que ir adaptando la alimentación. La infancia se caracteriza por ser la etapa donde se produce un mayor crecimiento físico y desarrollo psicomotor. Por ello, la alimentación no sólo tiene que aportar energía para mantener las funciones vitales, sino que además debe cubrir necesidades mayores relacionadas con la maduración y el crecimiento.

Consideraciones generales

El niño, desde bebé hasta los 3 años de edad, aprende a mamar, probar, masticar, tragar y manipular alimentos, y también a descubrir diferentes olores, sabores y texturas, con la finalidad de que se incorpore, poco a poco, a la alimentación familiar. La educación de la conducta alimentaria en entra franja de edad tiene como objetivo, además de un buen estado nutricional, el aprendizaje de hábitos alimentarios saludables. Los distintos entornos donde come el niño tienen que ser el marco idóneo para transmitir una serie de hábitos, como el uso de los cubiertos, hábitos higiénicos y un correcto comportamiento en la mesa.

La alimentación facilita espacios privilegiados para la comunicación, ya que permite el contacto físico, visual y auditivo con la madre, el padre o la figura de apego. Las comidas tienen que ser, pues, espacios de contacto, de relación y de afecto. Hay que potenciarlos para convertirlos en espacios donde estrechar nuestros vínculos.

No olvidar que los ritmos de los niños son más lentos que los de los adultos. Por tanto, para que se genere una buena relación en torno a la comida, son imprescindibles la paciencia y el tiempo dedicado necesario. Las comidas son momentos idóneos para la comunicación y el intercambio, para escuchar lo que dice o expresa el/la niño/a de manera no verbal, y para respetar sus decisiones (no querer comer más, quiere ir más despacio…)

Recomendaciones alimentarias

En la elaboración de las comidas es importante tener en cuenta aspectos nutricionales (grupos de alimentos, frecuencia de uso de alimentos, digestibilidad, etc.) y aspectos sensoriales (olores, colores, texturas, sabores…) y el empleo de técnicas culinarias variadas.

Se deberá:

–       Proporcionar una comida de calidad.

–       Promover hábitos higiénicos, alimentarios y comportamiento adecuados.

–       Potenciar la variedad y la identidad gastronómica de la zona, alimentos de temporada, locales y de proximidad.

–       Fomentar la identificación, el descubrimiento y la aceptación progresiva de los diferentes alimentos y platos, educando al niño en el placer de comer con moderación.

 

Aspectos generales:

–       El calendario de incorporación de nuevos alimentos es información orientativa. La familia junto con pediatra puede ajustar las edades de incorporación de nuevos alimentos, dependiendo del desarrollo y características del bebé.

–       En los alimentos para lactantes y niños/as no se debe añadir azúcar, edulcorantes o miel.

–       Evitar la sal en la preparación de las comidas, si se utiliza sal, es conveniente que sea yodada.

–       Para reducir la pérdida de nutrientes de verduras y hortalizas se recomienda cocer al vapor o hervir con poca agua, siendo la cocción rápida y tapando el recipiente.

–       Para la incorporación de alimentos con gluten no hay edad determinada según evidencias científicas actuales, pudiéndose incluir a partir de los 6 meses.

–       El pan, la pasta y el arroz integrales se pueden ofrecer, ya que son más ricos en nutrientes y fibras.

–       Durante la alimentación del bebé sólo con leche materna no es necesario que beba agua. A partir del sexto mes sí es recomendable ofrecer agua.

–       La leche de vaca no se debe ofrecer antes de los 12 meses.

–       En la merienda y/o desayuno de media mañana, los alimentos y las preparaciones tienen que ser adaptadas a la edad, siendo de preferencia la fruta, el yogur natural y el pan, junto con el agua.

Es aconsejable incorporar preparaciones diferentes de los triturados. Ofrecer alimentos enteros o en trocitos, proporciona que el niño pueda comer de manera autónoma y que experimente y disfrute de los diferentes sabores, texturas, olores y colores de los alimentos

Comparte en redes sociales






Hazte socio
Dona